Dentro de unos días los mirlos volverán para contaros un secreto con el que estoy muy emocionada. ¡Estad atentos! :)
Russian Red - Casper
He shooked me like nobody.
THE BLACKBIRDS ARE COMING BACK
17 March 2014
Dentro de unos días los mirlos volverán para contaros un secreto con el que estoy muy emocionada. ¡Estad atentos! :)
Russian Red - Casper
He shooked me like nobody.
Hoy regreso con más fotos de chicas guapas. Sí. Los últimos días que pasé en Tenerife aproveché para volver a juntar a Vero y Noe y fotografiarlas de nuevo. Quedamos en casa de Noe, desayunamos como está mandado (¡viva el brunch! ¡viva el que lo inventó!) y entre la luz que dejaban pasar las cortinas y su edredón blanco supe que algo bonito saldría de esa mañana. Además, Noe también me pidió que la ayudase sacando un par de retratos simples, con el fondo blanco, para poder experimentar con Photoshop y las dobles exposiciones.
Aquí tenéis el resultado.
Aquí tenéis el resultado.
SHE SLEEPS HER SOUL, SO SOFT AND TRIM
11 March 2014
Hoy regreso con más fotos de chicas guapas. Sí. Los últimos días que pasé en Tenerife aproveché para volver a juntar a Vero y Noe y fotografiarlas de nuevo. Quedamos en casa de Noe, desayunamos como está mandado (¡viva el brunch! ¡viva el que lo inventó!) y entre la luz que dejaban pasar las cortinas y su edredón blanco supe que algo bonito saldría de esa mañana. Además, Noe también me pidió que la ayudase sacando un par de retratos simples, con el fondo blanco, para poder experimentar con Photoshop y las dobles exposiciones.
Aquí tenéis el resultado.
Aquí tenéis el resultado.
"... like a fucking dream, I'm living it."
Quien me conozca sabe que soy de esas personas a la que le apasiona la canela. Me encanta su olor y me encanta su sabor, obligándome a echársela a casi todo lo que cocino y que me aficione a todo lo que la lleva (tés, dulces, galletas...). No es de extrañar entonces que los rollos de canela (o cinnamon rolls o kanelbullar) sean uno de mis postres preferidos; no sólo por el aroma a canela sino también por la esponjosidad del bollo en sí y la cremosidad del glaseado. El sábado me levanté con el antojo y me puse en marcha buscando por blogs cómo hacerlos, cogiendo de aquí y de allá hasta que me formé mi propio método, también un poco empujada por las ansias de té chai que tengo, ya que no sólo les eché canela sino mil y una especias que también me encantan. Debo decir que es una receta que requiere cariño y paciencia, porque los tiempos de reposo se hacen larguísimos, siendo esta receta un calvario para los impacientes; sin embargo, el resultado es TAN satisfactorio que merece la pena ensuciarse las manos.
Quien me conozca sabe que soy de esas personas a la que le apasiona la canela. Me encanta su olor y me encanta su sabor, obligándome a echársela a casi todo lo que cocino y que me aficione a todo lo que la lleva (tés, dulces, galletas...). No es de extrañar entonces que los rollos de canela (o cinnamon rolls o kanelbullar) sean uno de mis postres preferidos; no sólo por el aroma a canela sino también por la esponjosidad del bollo en sí y la cremosidad del glaseado. El sábado me levanté con el antojo y me puse en marcha buscando por blogs cómo hacerlos, cogiendo de aquí y de allá hasta que me formé mi propio método, también un poco empujada por las ansias de té chai que tengo, ya que no sólo les eché canela sino mil y una especias que también me encantan. Debo decir que es una receta que requiere cariño y paciencia, porque los tiempos de reposo se hacen larguísimos, siendo esta receta un calvario para los impacientes; sin embargo, el resultado es TAN satisfactorio que merece la pena ensuciarse las manos.
NOW MY LIFE IS SWEET LIKE CINNAMON
04 March 2014
"... like a fucking dream, I'm living it."
Quien me conozca sabe que soy de esas personas a la que le apasiona la canela. Me encanta su olor y me encanta su sabor, obligándome a echársela a casi todo lo que cocino y que me aficione a todo lo que la lleva (tés, dulces, galletas...). No es de extrañar entonces que los rollos de canela (o cinnamon rolls o kanelbullar) sean uno de mis postres preferidos; no sólo por el aroma a canela sino también por la esponjosidad del bollo en sí y la cremosidad del glaseado. El sábado me levanté con el antojo y me puse en marcha buscando por blogs cómo hacerlos, cogiendo de aquí y de allá hasta que me formé mi propio método, también un poco empujada por las ansias de té chai que tengo, ya que no sólo les eché canela sino mil y una especias que también me encantan. Debo decir que es una receta que requiere cariño y paciencia, porque los tiempos de reposo se hacen larguísimos, siendo esta receta un calvario para los impacientes; sin embargo, el resultado es TAN satisfactorio que merece la pena ensuciarse las manos.
Quien me conozca sabe que soy de esas personas a la que le apasiona la canela. Me encanta su olor y me encanta su sabor, obligándome a echársela a casi todo lo que cocino y que me aficione a todo lo que la lleva (tés, dulces, galletas...). No es de extrañar entonces que los rollos de canela (o cinnamon rolls o kanelbullar) sean uno de mis postres preferidos; no sólo por el aroma a canela sino también por la esponjosidad del bollo en sí y la cremosidad del glaseado. El sábado me levanté con el antojo y me puse en marcha buscando por blogs cómo hacerlos, cogiendo de aquí y de allá hasta que me formé mi propio método, también un poco empujada por las ansias de té chai que tengo, ya que no sólo les eché canela sino mil y una especias que también me encantan. Debo decir que es una receta que requiere cariño y paciencia, porque los tiempos de reposo se hacen larguísimos, siendo esta receta un calvario para los impacientes; sin embargo, el resultado es TAN satisfactorio que merece la pena ensuciarse las manos.
¿Recordáis aquellas fotos que traje en enero y que dije que todavía quedaban más por venir? Pues, un mes más tarde aquí están. Perdonadme por la tardanza, ya sabéis que soy un desastre, pero a mi favor tengo que decir que he probado mil y una maneras de retocarlas hasta que he dado con una que me ha convencido. Poco más tengo que decir, que parte de mí ya está deseando volver a Tenerife para seguir sacándoles fotos a Vero y Noe, tomar café y tartas con ellas y disfrutar del monte, que por lo que me han contado, estos días está cubierto de nieve.
WHERE THE BLACKBIRDS HIDE
25 February 2014
¿Recordáis aquellas fotos que traje en enero y que dije que todavía quedaban más por venir? Pues, un mes más tarde aquí están. Perdonadme por la tardanza, ya sabéis que soy un desastre, pero a mi favor tengo que decir que he probado mil y una maneras de retocarlas hasta que he dado con una que me ha convencido. Poco más tengo que decir, que parte de mí ya está deseando volver a Tenerife para seguir sacándoles fotos a Vero y Noe, tomar café y tartas con ellas y disfrutar del monte, que por lo que me han contado, estos días está cubierto de nieve.
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